Una Madonna dulce y pegajosa se tomó Santiago
Con las principales arterias de Ñuñoa colapsadas, terminaron 2 días de fulgorosa esperas e histeria colectiva. Por primera vez en su historia el Estadio Nacional recibía a la “reina del pop”, encumbrando así la última parte de la gira Sweet and Sticky, que finalizaría dentro de la próxima semana en Brasil.
El show, de cerca de dos horas de duración, hizo un recorrido por los principales hits de la cantante, sumando los singles del disco más reciente.
Pero no todo fue glamour y luces 3D, la espera, eterna, para cientos de fans, les pasó la cuenta a los más de 10 desmayados y a la señora con un accidente vascular, que la mantuvo todo el concierto en la enfermería del local.
